¿Cómo puedo aumentar el impacto de mi gestión responsable?
La gestión responsable es algo más que dar. Aunque dar sea probablemente la actividad de gestión responsable con mayor impacto, no es la única. Faith Driven Investor y otras organizaciones sostienen que nuestras inversiones y nuestro consumo pueden tener un impacto significativo a la hora de resolver los retos del mundo. La página de inicio de Faith Driven Investor comienza con la frase: «Cada inversión tiene un impacto». Ninguna actividad es neutra.
Muchos de nosotros creemos que esto podría ser cierto, pero no lo ponemos en práctica. Una de las razones es que vemos la caridad como un gran bien que resuelve problemas, y la inversión como algo que proviene del mundo. Sin embargo, muchos de los problemas del mundo requieren inversión de capital y una implicación sostenida de expertos. La inversión suele lograrlo mucho mejor que el ministerio. Otra razón es que gran parte del asesoramiento de estas organizaciones se centra en oportunidades para inversores con un elevado patrimonio neto. No parece que lo que yo haga vaya a marcar una gran diferencia.
Ambos argumentos son válidos, y comprendo a quienes escuchan esas grandes ideas y les encantaría ponerlas en práctica si tuvieran 10 millones de dólares para invertir, en lugar de 10 000 o 1 000 dólares. Teniendo en cuenta esos retos, a continuación se indican los siguientes pasos que deben dar tanto los inversores como los consumidores (de café) en función de los siguientes niveles de patrimonio.
1. Dificultades económicas: Aunque los recursos son limitados, sientes un deseo cada vez mayor de marcar la diferencia. A menudo te cuesta porque intentas lograr un impacto que tu situación financiera no te permite.
Próximo paso en materia de inversión: Esfuérzate decididamente por alcanzar la estabilidad financiera y reducir tu deuda. Una buena gestión financiera requiere una base sobre la que invertir. Crear un fondo de emergencia, saldar la deuda de consumo e invertir a través del plan de pensiones de tu empresa te permitirá estar en condiciones de ayudar a otros en el futuro.
Próximo paso para el consumidor: No te plantees la disyuntiva entre el café caro de comercio justo y el café caro que no es de comercio justo. ¡Deja de comprar café caro! Genera un margen económico para reducir tu ansiedad y avanzar hacia una vida más saludable.
2. Sólida salud financiera: Vas por buen camino y debes seguir así. El saldo de tus inversiones está creciendo y tu presupuesto parece sólido.
Siguiente paso en materia de inversión: siempre que sea posible, plantéate invertir en fondos cotizados (ETF) y fondos de inversión basados en valores, que den prioridad a las empresas que actúan de forma responsable y excluyan a aquellas que incurran en prácticas contrarias a tus valores. No dejes de invertir en el plan de pensiones de tu empresa por el hecho de que no haya opciones basadas en valores. Tu salud financiera tendrá un impacto mucho mayor que la selección de empresas.
Próximo paso para los consumidores: El impacto colectivo que tengáis vosotros, los miembros de este grupo, será mucho mayor que el de los demás grupos. Ya sea comprando café de comercio justo o en otros ámbitos, empezad a tomar decisiones que aporten amor y justicia a un mundo que sufre.
3. Personas acomodadas: La sabiduría financiera que has ido adquiriendo con el tiempo te ha permitido llegar a un punto en el que tu patrimonio neto no deja de crecer. Es hora de llevar tu disciplina financiera al siguiente nivel.
Siguiente paso en materia de inversión: Invierte una parte de tu fondo de emergencia en un fondo de expansión de la iglesia, como Orchard Alliance, que utilice ese dinero para promover el reino de Dios mediante la construcción de iglesias u otras actividades.
Próximo paso para el consumidor: Empieza a buscar negocios de carácter religioso o que contribuyan al desarrollo de la comunidad para apoyarlos con tu gasto como consumidor. Recorre unos metros más hasta la cafetería cuya misión es marcar la diferencia en tu comunidad.
4. Ricos: Has sido bendecido, y es hora de ser una bendición para los demás.
El siguiente paso en materia de inversión: Busca, en oración, oportunidades de inversión que te lleguen al corazón y que estén pensadas para tener un impacto en el Reino. Es posible que esas inversiones se beneficien de la experiencia que te permitió acumular ese dinero en primer lugar.
Próximo paso para el consumidor: Estás tomando más café del necesario. Limita tu consumo y dona la diferencia. Estás acumulando tesoros en el cielo, y con menos cafeína serás más agradable para los que te rodean.
Sea cual sea tu nivel de riqueza, la administración responsable comienza con una gestión financiera fiel y crece a través de inversiones deliberadas y de un gasto diario acorde con tus valores. Dado que cada inversión tiene un impacto, cada paso —ya sea reducir la deuda, aumentar la generosidad, elegir fondos basados en valores o apoyar iniciativas centradas en el Reino— se convierte en una oportunidad para promover los propósitos de Dios. La cuestión no es cuánta diferencia puedes marcar, sino cómo administrarás lo que se te ha dado —ya sea un «venti», un «grande» o un «tall»—.