¿Cómo puedo dejar dinero a la Iglesia?

 

Cómo hacer donaciones sin necesidad de tener una cuenta bancaria

Cuando haces una donación a tu iglesia local (o a cualquier organización benéfica, en realidad), probablemente haces lo mismo que la gran mayoría de la gente: sacas la cartera o la chequera, introduces un número de cuenta en una página web o abres una aplicación en el móvil. En otras palabras, donas dinero en efectivo.

Si haces esto, no te detengas. Sigue siendo generoso con el dinero que Dios te ha confiado.

Pero, ¿sabías que, para la mayoría de la gente, el dinero que tienen en sus cuentas corrientes y de ahorro solo representa alrededor del 10 % de su patrimonio total? Es una idea alucinante, ¿verdad? Entonces, ¿dónde está el 90 % restante?

Activos no monetarios.

Si este concepto te resulta nuevo, no te preocupes. Un activo no monetario es, sencillamente, algo de valor que posees y que no es dinero en efectivo: cosas como inmuebles, acciones, cuentas IRA y participaciones en empresas. Si posees uno o más activos no monetarios, quizá nunca te hayas dado cuenta de que puedes hacer una donación benéfica con ellos. O tal vez sabías que podías hacerlo, pero nunca lo has investigado porque no sabías por dónde empezar. Ambas perspectivas son comprensibles, pero la ayuda está a solo un clic de distancia.

Y contar con la ayuda adecuada es fundamental, ya que la donación de un activo no monetario entraña cierta complejidad. Entre los factores que contribuyen a esta complejidad se encuentran diversas leyes fiscales y el hecho de que existen varias formas creativas de realizar este tipo de donaciones. La asistencia de un profesional externo de confianza facilita el proceso al donante. Y al establecer esta colaboración, te embarcas en un gratificante viaje de gestión responsable denominado «donación planificada».

Las donaciones planificadas son, tal y como su nombre indica, donaciones futuras basadas en un plan. El plan puede incluir activos en efectivo y no monetarios, estar vinculado a tus objetivos de jubilación e incluir donaciones tanto en vida como tras tu fallecimiento. Las donaciones planificadas suelen estar vinculadas a un testamento (el documento legal que transfiere la propiedad de tus activos tras tu fallecimiento).

Para cualquiera que se esfuerce por administrar fielmente los bienes que Dios le ha confiado, las donaciones planificadas son un aspecto fundamental que puede aumentar su capacidad para donar generosamente en el futuro. Y a los expertos de Orchard Alliance les encantaría acompañarle, ayudándole a planificar y alcanzar sus objetivos de donación. Para empezar, haz clic aquí.

 
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